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Thursday, January 13, 2011

Chang-dong Lee. Retrospectiva.

Si algo distingue al cine surcoreano en mi opinión es su capacidad comercial sea cual sea el género o estilo de dirección en que se ubique, sea de intención inminentemente taquillera o con ínfulas autorales, comedia familiar o thriller ultraviolento, algo que da como resultado tanto que su cine "para todos los públicos" suela conllevar una calidad no habitual como que el presuntamente menos comercial consiga llegar a todo tipo de audiencias. Pero aun así debajo de esa generalidad de su industria se mueven una serie de cineastas fuera totalmente de esas intencionalidades, quizás menos en cantidad que en la cinematografía de otros paises pero totalmente trascendentes en el cine de autor fuera de clasificación y géneros concretos. En esta definición entran nombres tan importantes y fundamentales como Sang-soo Hong, Ki-duk Kim o el protagonista de esta retro, Chang-dong Lee.
Definir su cine sería imaginarse una combinación entre estilo contemplativo y pausado, dejando que sus personajes se muestren ante la cámara lentamente y en sus detalles mas íntimos, y una violencia psicológica y emocional casi siempre al límite, con esos mismos personajes aplastados bajo una realidad que no tienen la mas mínima compasión ni por ellos ni por sus circustancias. Vamos, como una mezcla antinatura entre el japonés Koreeda y su paisano Ki-duk.
Primera característica a destacar de su curriculum sería que Chang-dong procede del mundo de la literatura, tanto académico como novelístico. Esta faceta daría lugar a su primer acercamiento al mundo del cine al firmar dos guiones para Kwang-su Park, los de To the Starry Island en el 93 y dos años después el de A Single Spark. Introducido de esta forma ya en la industria de la pantalla grande, decidiría cambiar la pluma por la silla de dirección.


1997 sería el año de su debut con Green Fish, primer paso de una cinematografía fundamental en lo que respecta a la contemplación del alma humana y su lucha por imponerse a los factores externos que arremeten contra ella, a veces con éxito y casi siempre sin el. Makdong (interpretado por Suk-kyu Han), recién licenciado del ejército retorna al hogar materno encontrándose con la realidad de una total falta de expectativas de encontrar empleo y una familia desestructurada: el hermano mayor sufre un retraso mental, el siguiente que es policia padece una creciente dependencia del alcohol que lo tiene al borde del despido, otro se gana la vida vendiendo verduras en su camión, su hermana pequeña se dedica a la prostitución y finalmente su madre parece vivir alejada de la realidad que le rodea. Soñando con conseguir una mejor vida para todos los suyos entra a trabajar para un pequeño jefe gansteril, dispuesto a los sacrificios que sean necesarios para lograr su objetivo.
Película que se mueve entre dos facetas y en ambas de forma brillante. Por un lado está la crónica de un pequeño grupo de delincuentes que intenta sobrevivir ante la presión de grupos mas fuertes, entrando en el terreno del cine de gansters de forma sorprendentemente realista, y por otro el drama de una familia incapaz de salir adelante y de convivir de forma armónica. Finalmente un único sacrificio del protagonista sacará adelante ambas situaciones en uno de esos finales tan Chang-dong, a medio camino entre la tragedia y la esperanza. La película quizás peca de la inevitable bisoñez a la hora de la dirección, algo que sería definitivamente superado a partir de la siguiente, pero si en cambio ya se define plenamente su visión interior del personaje por encima de la exterior y su intención de retratarlo como un ente aislado enfrentado al contexto en que se encuentra.

Si algo se presupone de Chang-dong por su background literario es capacidad para escribir un guión complejo y en este sentido quizás su segunda película, Peppermint Candy, es el ejemplo mas contundente al respecto. Estrenada en el 2000, primero me gustaría señalar la presencia protagonística de dos actores que unos años después me regalarían una de las mejores interpretaciones duales que servidor a visto en esto del séptimo arte, Kyung-gu Sol y So-ri Moon, pero esa es otra historia que aun no toca.
La película se divide en seis capítulos que abarcan de 1999 a 1979, contada temporalmente hacia atrás, la vida de Yongho (Kyung-gu) y de como su personalidad va e/involucionando a raiz de las circustancias que le tocan vivir. De forma totalmente factible vemos como una misma persona puede pasar de un alma en origen sensible y delicada a una personalidad violenta y sin escrúpulos, de un espíritu atormentado por el pasado a la caida en la locura, y todo bajo la sombra del recuerdo de Sunim (So-ri), la que sería el amor de su vida y que de la que se vería alejado por los distintos avatares por los que va pasando. El amplio espacio temporal que abarca la historia también sirve al director para aparte de su característico estudio psicológico de personajes para hacer una retrospectiva de esas dos décadas en Corea del Sur, de su época dictatorial a la democracia, del papel del ejército en la vida social y del bum económico de los 90. Personalmente reconozco que es su filme con el que menos he conectado pero eso no quita que sea fascinante. Mi problema es que con otros quizás he conectado demasiado ^^.

Y llegamos a mi película favorita de Chang-dong, una de las que mas me ha impresionado en mi vida, una película de un dramatismo emocional por momentos casi insoportable y con la anteriormente comentada antológica interpretación de la pareja de nuevo formada por Kyung-gu y So-ri.
Jong-du Hong (Kyung-gu) es un delincuente con un ligero retraso mental que acaba de salir de prisión. Rechazado desde el primer momento por su familia que no quiere saber nada de él casualmente conoce a Gong-ju Han (So-ri), una joven con parálisis cerebral que es explotada por su hermano para conseguir las ayudas estatales que en principio le deberían corresponder a ella. Lo que al inicio es un intento de violación por parte de Jong-du aprovechándose de la condición física de Gong-ju, termina convirtiéndose primero en una intensa relación de amistad y posteriormente de pareja bajo el absoluto rechazo e incomprensión de todos los que les rodean.
Leyendo el argumento creo que es facil intuir que aquí Chang-dong lo tiene todo de cara para ponerse las botas a la hora de describir dos personalidades absolutamente fuera de la normalidad social y la terrible violencia psicológica que sobre ellos ejercen tanto sus familiares como esa sociedad que no quiere en ningún momento aceptar a quienes son tan diferentes de los estándares prestablecidos. Maravillosa, emocionantísima y terrible, y con otro de esos finales equidistantes de la desesperanza y de lo luminoso. Y sin duda gran parte de culpa de ello la tienen dos actores que mas que interpretar a sus personajes parecen vivirlos.

Aquí Chang-dong haría una pausa para ejercer de ministro de cultura de su pais del 2003 al 2004 (vaya, casi igualito que en España), y no volvería a esttrenar hasta el 2007 con la cinta que significaría su consagración internacional definitiva al mismo tiempo que su película con opiniones mas enfrentadas, Secret Sunshine.
Agradezcamos primero al director el descubrirnos a muchos a una actriz de la calidad Do-yeon Jeon, estremecedora en una interpretación que abarca desde la timidez a la sobreexpresividad emocional y de ahí a la locura y el desgarro psíquico.
Como es imposible contar el argumento sin descubrir una parte fundamental del mismo en este caso evitaré hacerlo y me centraré en las dos partes diferenciadas que nos encontramos en esta obra. Su primera mitad mantiene una intensidad cercana al thriller que atrapa irremediablemente, y hace pensar en una clase de filme que desaparece en su segunda mitad, en donde aparece Chang-dong con todo su arsenal habitual y sin la menor compasión por el espectador. Y con esto último me refiero a que el director no tiene ningún miedo en dar un frenazo en seco al tempo que hasta ese momento definía la historia, dando un giro total al argumento y entrando en una para mi fascinante autopsia de las emociones enterradas dentro de la protagonista y como la progresiva liberación de estas la llevan a la pérdida de la cordura y a cuestionarse y cuestionarnos nosotros como espectadores como las restricciones morales pueden ser autoimpuestas como medio para evitar que nuestra estabilidad psicológica no salte en mil pedazos. La polémica utilización de la excusa religiosa como medio para lo antes comentado me parece absolutamente brillante, sin caer en ningún momento en la parodia de las creencias personales en la que un director mas torpe hubiesen irremediablemente caido. En definitiva, película que creo que marca definitivamente el encierro de Chang-dong en su propio universo estilístico y ya definitivamente no rendir cuentas a nadie.

Y llegamos al final de esta historia con su mas reciente película y confirmación creo que ya definitiva de ya no solo la grandeza como creador del director, sino también de lo necesario de su obra en el páramo artística que a veces parece rodearnos.
Poetry, del 2010 se puede ver como una continuación de esa impermeabilidad a referencias exteriores y creación de un lenguaje propio a la que apuntaba Secret Sunshine, pero aquí incluso llevado a mas. Si allí parecía querer jugar con la paciencia del espectador menos complice con la representación de numerosas conversaciones y actos de índole religioso, aquí no tiene problema en dedicar gran parte del metraje al recitado de poesía y a reflexionar sobre ella.
Recuperando para el cine a la retirada Jeong-hee Yun, mito del cine surcoreano y que da una absoluta clase de magisterio de en que consiste eso de ponerse delante de una cámara, Chang-dong vuelve a reflexionar como en la anterior del escapismo y de los medios que utilizamos para poder ejercerlo cuando la desgracia parece no querer abandonarnos en ciertos momentos de nuestra vida.
Mi-ja Yang es una abuela que cuida de su nieto en ausencia de su madre. Recién diagnósticada de alzheimer, descubre la implicación de su nieto en la violación y posterior suicido de una de sus compañeras de clase. Ante la constatación de una realidad a la que no sabe como enfrentarse, decide encerrarse en la obsesión por la poesia y a través de ella redefinir esa realidad que la apabulla. A diferencia de la personalidad de la protagonista de la película anterior, a la que su devoción por la religión como metodo de evasión termina convirtiéndose en la causa de su posterior derrumbe emocional, la mujer interpretada por Jeong-hee si es capaz de utilizar el arte poético como forma de mantenerse estable y de esa manera darse tiempo a si misma para reflexionar en como debe reaccionar ante los acontecimientos que la rodean, llevándonos ella y el director a una conclusión de una tristísima belleza en la que el título de la película alcanza su máxima expresión, final de los de corazón en un puño y ojillos irremediablemente acuosos.

Y aquí llego al final de este repaso a un director absolutamente imprescindible no solo por la calidad de su cine, sino también de lo que cuenta y de como lo cuenta, con un lenguaje propio e intrasferible. Un saludo.

Monday, September 27, 2010

Katsuhito Ishii. Retrospectiva

Oportunidad que me doy para repasar la todavía corta carrera de uno de los mayores talentos del cine japonés moderno, capaz de mezclar en sus filmes clasicismo, estilo trash y escatológico, esperimentación estética, imagen real y animación, humor tanto del blanco como del negrísimo y mucha, mucha singularidad tanto guionística como formal.
Alumno del mismísimo Kôhei Oguri en la Musashino Art University, a principios de los 90 como tantos otros compañeros de generación comenzaría trabajando en el mundo de la publicidad televisiva. En 1996 tendría la oportunidad de debutar con su primer corto, The Promise of August, antecedente de su primer largo y el comienzo del lio.

A principios de 1999 se estrenaría Shark Skin Man and Peach Hip Girl. El largo tiempo transcurrido tuvo que ver con según parece mil y una vueltas que dio Ishii con el guión y con la producción, terminando el director encargándose practicamente de todas las facetas que rodean a la película. En esta bizarrada absolutamente genial contemplamos la huida de Toshiko (Sie Kohinata) del acoso sexual de su tio y de Samehada (Tadanobu Asano) de sus ex-compañeros yakuzas cada uno de ellos un personaje único en si mismo, a los que acaba de robar. A la persecución se unirá un estrambótico hasta decir basta asesino a sueldo (Tatsuya Gasyuin) enviado por el tio de la fugitiva.
Todas las características del cine de Ishii ya están plasmadas en esta primera película, incluyendo el nivel artístico que siempre lo ha caracterizado. Guión psicodélico al borde de lo insano, humor negro, personajes en los que parece no haber ni un secundario de lo cuidado que está cada uno de sus caracteres, Asano y Gasyuin estableciéndose como actores fetiche del director...
Como ya muchos sabrán la película se convertiría en una de las favoritas de todo un Quentin Tarantino, lo que llevaría al yanki a encargarle a Ishii la parte animada de Kill Bill, y no es de extrañar la conexión ya que la forma socarrona de tratar el tema gansteril de ambos directores tiene muchos puntos en común.

Un solo año después ya tendría Ishii nueva chaladura entre manos, Party 7. El joven Okita (Asano) tras la muerte de su padre hereda no solo el hotel de éste, sino también la responsabilidad de continuar con la gran pasión de su progenitor, el voyeurismo. Por otro lado, Shunichirô (Masatoshi Nagase) se refugia en una de las habitaciones después de quedarse con el dinero de unos yakuzas. La consecutiva aparición en la habitación de su ex, el actual novio de ésta y un antiguo amigo enviado por la yakuza para matarlo y recuperar el dinero terminará convirtiendo el lugar en una verdadera jaula de locos, todo bajo la atenta y oculta mirada de Asano y su gran mentor, el Capitán Banana.
La verdad es que sí, el cine de Ishii es bastante demente, pero es que gracias a esa genial demencia nos regala cosas tan absolutamente desternillantes como es esta película. Con solo la parte que se desarrolla en la habitación se podría hacer un montaje especial eliminando el resto del filme, y no tendría desperdicio, con momentos tan grandes como la discusión con el botones, el "traje Armane", Gasyuin en plan robocop o ese caótico final que parece sacado de los hermanos Marx.

Aquí Ishii se tomaría un pequeño descanso en el que se concentraría en los cortos (Black Room, Music Power Go!Go!, ambos del 2001) y el anime (Hal & Bons, Trava First Planet), antes de retornar en el 2004 con su obra mas famosa y reconocida.

The Taste of Tea ya fué comentada en su dia por el señor Batto y por muá, con lo que poco habrá que añadir a lo dicho. La película representa sin duda la cumbre de un cine en el que parece solo caber obras geniales. Premios, alabanza crítica internacional y la coincidencia con su colaboración con Tarantino darían a Ishii reconocimiento global, algo que curiosamente llegó en una película que aun sin llegar a las idas de olla extremas de las dos anteriores, es un soberbio ejemplo de costumbrismo psicodélico con querencia por lo absurdo que no la convierten precisamente en producto habitual de grandes audiencias. Eso sí, el filme en su conjunto es absolutamente incontestable.
Y bueno, después de este éxito en el 2006 Ishii decidiría juntarse a sus dos viejos compañeros de estudios Shunichiro Miki y Hajime Ishimine y rodar una bizarrada que dejaría las rarezas de su cine anterior a la altura de un anuncio de Nocilla.

Lo primero que hay que señalar es que Funky Forest: The First Contact no es una película rodada con cada uno de los implicados añadiendo su parte, sino que los tres trabajaron juntos y en un estado mental que al verla hace pensar en una competición de haber quien la decía mas gorda. Otro sorprendente punto, aparte de no entender como consegurían financiación para esto, es el tremendo plantel de actores que involucrarían en la estracanada: Susumu Terajima, Ryo Kase, Asano, Machiko Ono, Kazue Fukiishi, Rinko Kikuchi, el mismísimo Hideaki "Evangelion" Anno... una lista kilométrica.
Acerca de la película en sí, me niego rotundamente a poner en peligro mi salud mental intentando describir el "guión" de la misma. Pero no se me asusten, el resultado final me parece tan absolutamente desorbitante como todo lo que toca este hombre, aunque reconozco que es una obra que cuesta bastante aconsejar por miedo por que te traten después como a un bicho raro por no decir como a un enfermo.

Y bueno, aquí Ishii como buen director absolutamente personal e intrasferible decidiría llevar a efecto la sana costumbre de hacer un ejercicio de estilo y salirse completamente de lo que hasta ese momento eran sus características cinematográficas.

Así, en el 2008 Ishhi rodaría My Darling of the Mountains, revisión del clásico de Hiroshi Shimizu de 1938 The Masseurs and a Woman. Unos masajistas ciegos llegan a un pequeño pueblo turístico como todos los años para ofrecer sus servicios en las diferentes pensiones. Tokuichi (Tsuyoshi Kusanagi), uno de esos masajistas, se enamora de Michiho (Maiko), una de sus clientas. Coincidiendo con esto unos inquilinos de la pensión sufren un robo.
Reconozco que no he visto la original, y por lo que dicen los que sí y por algunas capturas que he visto de la de Shimizu, el filme parece ser una revisión muy fiel a la obra en la que se basa. Fuera de eso, el director consigue con una destreza sorprendente imitar las formas del cine siete décadas anterior, tanto en dirección o fotografía, como en dirección de actores y diálogos. O sea, aquí no hay absolutamente nada del Ishii anterior, pero por otro lado éste demuestra ser totalmente capaz de desencasillarse en cuanto se lo propone.
Y bueno, llegamos al final. Lo último que ha salido de las manos del amigo Katsuhito es el documental naturalista Scenery (2008), rodado entre Japón y Hawaii, la película Sorasoi (2009), producida por su estudio Nice Rainbow y rodada junto a actores salidos de su escuela de interpretación y finalmente el mediometraje Strawberry Seminar (2009), originalmente concebido para ser emitido en cuatro partes en telefonos móviles.

Y nada más, aquí quedamos a la espera de mas casquería bizarra de este indiscutiblemente gran director. Ha sido un placer. ^^

Monday, July 5, 2010

Kwak Jae-young


Os presento a un director que aunque quizá no sea de mis preferidos sí es uno cuya filmografía es de mis favoritas. Me explico. En su labor como director propiamente dicha, aun siendo bueno, no me parece algo extraordinario. Sin embargo, todas sus películas que he visto me han encantado, y eso es algo que muy pocos pueden decir. También es verdad que solo he visto 5 y quizá con el tiempo haga algún bodrio, pero no deja de ser digno de mención y algo que pocos logran.

Voy a hablar solo de lo que ha hecho en el siglo XXI ya que, por desgracia, de lo que hizo en el XX no he encontrado nada por ninguna parte.

Este director destaca por utilizar en sus películas unas bandas sonoras magistrales, conseguir unos finales excepcionales para sus historias y por innovar en un género en el que aparentemente lo hemos visto ya todo: el romántico. Las 5 películas que ha hecho en lo que llevamos de siglo no se parecen entre sí, ni en general a ninguna otra anterior que yo conozca. Parece mentira cómo consigue sorprender una y otra vez. A ver si lo logra de nuevo con la próxima. También es característico de su obra que gran parte de la película, a veces más de la mitad, sea un flashback que nos lleva hasta el punto de partida, desde donde retoma la historia y que elige con mucho acierto a sus protagonistas femeninas.

Debutó en 1989 e hizo otras dos películas a principios de los 90. La última de ellas, en 1993, fue tal fracaso que se retiró durante 8 años, volviendo a lo grande en 2001 con My Sassy Girl. Para que os hagáis una idea del éxito que supuso esta película en su país de origen, coincidió en cartelera con la primera entrega de El Señor de los Anillos y con la de Harry Potter, superándolas a ambas en taquilla y siendo número uno. Se trata de su obra más famosa y mejor valorada, y es quizá también la más típica, aun siendo única. Es una comedia romántica divertidísima y muy emotiva en la que una chica con un carácter muy especial hace lo que quiere con un chico bonachón. Además de con un magnífico guión, cuenta con dos protagonistas en estado de gracia en los inicios de sus carreras cinematográficas: Cha Tae-hyun (él) y Jun Ji-hyun (ella).

Los dos protagonistas, en una de las escenas más divertidas de la película

Dos años después hizo la que considero su película más floja, que aun así es más que digna de verse: The Classic. Con el protagonismo absoluto de Son Ye-jin en un doble papel de madre e hija, nos cuenta a la vez dos historias de amor muy similares y a la vez diferentes. Esta es la única que se centra más en el drama, siendo las partes cómicas algo secundario. Como siempre, el final es una maravilla y la música un regalo para los oídos, pero falla al incluir algunas escenas que en teoría le dan un toque humorístico a la historia pero en la práctica la entorpecen, alargándola sin motivo y sin venir muchas de ellas a cuento.

The Classic

En 2004 volvió a trabajar con Jun Ji-hyun en Windstruck, que comienza como comedia romántica y de pronto y sin avisar abofetea al espectador convirtiéndose en un dramón de mucho cuidado. La película es magnífica en ambas partes y la protagonista está tan inmensa como en su anterior colaboración con el director, o incluso mejor. Cha Tae-hyun también hace acto de presencia, muy brevemente, sirviendo para hacer uno de los guiños a My Sassy Girl que hay en Windstruck. De hecho, hay quien dice que esta es una precuela de aquella, pero nada más lejos de la realidad.

La historia "de por qué juntamos los meñiques"

Y pasaron tres años hasta que nos regaló My Mighty Princess, que mezcla la comedia romántica con las artes marciales, sin que ninguno de los dos componentes desmerezca lo más mínimo al otro. En este caso, la protagonista es la bellísima Shin Min-a, y de nuevo le da un minipapel a Cha Tae-hyun (hace de un tío que está en la calle dando de comer a las palomas XD). Eso sí, hay que mentalizarse porque tiene un humor a veces tan absurdo que casi parece que están de coña y se puede confundir con cutrerío si no se aprecia como lo que es.

La protagonista se prepara para enfrentarse al malo malísimo

No hubo que esperar tanto para la siguiente y última hasta la fecha, Cyborg Girl, también conocida como Cyborg She, que se estrenó el año siguiente. En este caso Kwak Jae-young, salió de Corea y se fue a Japón a rodar esta comedia romántica de ciencia ficción con viajes en el tiempo (ahí es ná) en la que el protagonista se enamora de una robot interpretada por Haruka Ayase. Además de lo de siempre en su filmografía, es de las películas más coherentes en cuanto a viajes en el tiempo que he visto. Lo más frecuente es que quienes escriban estas películas se hagan los guays y se crean más geniales que nadie creando historias cíclicas, imposibles todas ellas (no se salva ni una), o poniendo otro tipo de cosas también imposibles. Imposibles incluso aceptando como posibles los viajes en el tiempo, claro. Rompen la coherencia interna totalmente. Pues bien, en ese aspecto aquí el guión es perfecto.

Viajes en el tiempo a lo Terminator en una comedia romántica

Todo eso en cuanto a las que ha escrito y dirigido, pero también hay películas de otros directores con guiones escritos o co-escritos por él. Obviando aquellos guiones que ha revisado pero que no escribió él mismo, quedan Daisy, de Andrew Lau, en 2006, y All About Women, de Tsui Hark, en 2008. Paso a comentarlas muy brevemente.

En Daisy crea un trágico triángulo amoroso entre un asesino, un policía y una pintora (de nuevo Jun Ji-hyun). Sin llegar al nivel de la mayoría de las películas que ha dirigido, el resultado final es notable.

All About Women
es una comedia romántica sobre 3 mujeres muy diferentes. La historia, co-escrita entre él mismo y Tsui Hark, no está mal construida, pero la película es del montón por tener una dirección poco afortunada. Con diferencia, la peor de todas en las que ha intervenido.

Termino colocándolas de mejor a peor en mi humilde opinión:
Windstruck >> My Sassy Girl >>>> My Mighty Princess > Daisy > Cyborg Girl >>>> The Classic >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> All About Women

Thursday, June 3, 2010

Shinji Aoyama: La Saga Kitakyushu


Entre 1996 y el 2007 Shinji Aoyama, uno de los "intocables" del indie japonés de estas dos últimas décadas, realizaría la llamada Kitakyushu Saga, trilogía casi accidental como explicaré mas adelante, y que obtiene su nombre genérico del hecho de haber sido rodadas las tres en Kitakyushu, localidad natal del director. De esa forma, la saga estaría formada por Helpless (1996), Eureka (2000) y Sad Vacation (2007).
La importancia de esta trilogía radica en que no solo se ha convertido en la principal referencia de la obra de Aoyama en el exterior, sinó que además dos de las tres figuran sin duda entre las mejores películas de su autor.
La interrelación entre las tres ya es algo mas compleja. La relación directa se encuentra en el personaje interpretado por Yoichiro Saito, el único que interviene en las tres aunque siempre como secundario. También es curioso que en las tres participa Ken Mitsuishi, aunque interpretando a un personaje en la primera y a otro distinto en las dos siguientes. Aoyama no concibió Eureka como una segunda parte de Helpless, sino que solamente consideró interesante recuperar al personaje de Akihito (Yoichiro Saito) y de esa forma hacer referencia a los acontecimientos de la primera. Sería Tadanobu Asano el que después de ver Eureka animaría a Aoyama a recuperar la hsitoria de Helpless, con lo que el director finalmente rodaría Sad Vacation, la única que se rodó exprofeso y que daría finalmente lugar al nacimiento de la trilogía.
Vayamos con las películas:

Helpless (1996)

Kenji (Tadanobu Asano) se reencuentra con su viejo amigo Yasuo (Ken Mitsuishi) cuando éste sale de la carcel. Yasuo comienza entonces una venganza contra su antigua banda, dejando a su hermana Yuki (Kaori Tsuji) aquejada de retraso mental al cuidado de Kenji, además de darle en custodia una maleta llena de droga. Todo estos acontecimientos coincidirán con la muerte de su padre.

Los violentos acontecimientos que finalmente se producirán en una cafetería y en los que verá involucrado Akihito, compañero de estudios de Kenji, serán finalmente los que Aoyama utilizará para interconectar esta película con la siguiente de la saga.


En mi opinión, sin duda la mejor película de Aoyama en la década de los 90. En esta primera etapa, observamos la afiliación del director por el cine indie crudo y feista, alejado del estilo "videoclipero" que se imponía en esos momentos en muchos de sus contemporaneos.

También podemos observar desde esta primera época el ya acostumbrado y característico tratamiento de la luz y del color que suele acompañar a su cine, con el que consigue crear el ambiente adecuado para cada escena. Y acertadísmas actuaciones, con unos Asano, Mitsuishi y Saito perfectos en sus papeles.


Eureka (2000)

Un psicópata secuestra un autobús, empezando una matanza entre sus pasajeros de la que solo salen con vida el conductor Makoto Sawai (Koji Yakusho) y los hermanos Kozue y Naoki Tamura (Aoi Miyazaki y su hermano Masaru Miyazaki). Los tres tendrán a partir de ese acontecimiento tendrám que convivir con el aislamiento social y el trauma creado.

Primero hay que señalar que estamos ante una película de más de tres horas y media de duración, y además de ritmo pausado y centrada en los traumas psicológicos que persiguen a los protagonistas. Pero lo que podría parecer una duración excesiva, se compensa al estar dividida claramente en dos partes. Tenemos así una primera mitad en donde vemos el desarraigo respecto al resto del mundo en el que se encuentran, en el caso de Sawai incapaz de reintegrarse a la vida familiar y laboral, y en el de los hermanos Tamura, abandonados por su madre y tras la muerte del padre, aislados absolutamente del mundo y negándose incluso a comunicarse verbalmente con nadie. Ante esa situación, Sawai decide irse a vivir con los dos jovenes y crear un pequeño grupúsculo familiar de convivencia y de comunicación sin palabras. A este grupo se unirá Akihiko (aquí la conexión con Helpless), primo de los Tamura y enviado por la familia para cuidar de ellos.
Posteriormente asistimos a la segunda mitad, en la que Sawai decide iniciar un viaje todos juntos en una vieja caravana con el que limpiar sus conciencias y sus almas de los traumas que los atenazan, viaje que tomará tintes de iniciático para cada uno de ellos.

Eureka es posiblemente la cúspide del cine de Aoyama. En ella no solo consigue un soberbio ejercicio de dirección y de estética, sino que junto a la también excepcional Eli, Eli, Lema Sabachthani? es su mayor logro a la hora de expresar ideas complejas y basadas en el subsconciente de los personajes más que en sus actos directos. La redención por medio de la violencia por parte de Naoki y del sacrificio hacia los demás por parte de Sawai son las claves principales que mueven a unos individuos que en su interior y sin saber porqué se sienten culpables de todo lo que les ha pasado en vez de víctimas, que sería la actitud lógica desde un punto de vista externo, pero sin tener en cuenta como la psiquis reacciona de forma totalmente opuesta a lo que nos indicaría la razón.
Y naturalmente, la película tampoco sería lo que es sin la sublime interpretación de Koji Yakusho en otra de sus clases magistrales.

Sad Vacation (2007)

Once años después de los acontecimientos de Helpless, Kenji sigue cuidando de Yuri, dedicándose al tráfico de emigrantes ilegales y siendo chofer ocasional. En uno de estos trabajos, se reencuentra con su madre (Eri Ishida), que muchos años atrás abandonara a él y a su padre y que ahora a rehecho su vida con una nueva familia y que dirige junto a su marido una empresa de transportes, en la que ahora también trabaja Kozue Tamura, que abandonó su casa después de la muerte de Makoto Sawai con la intención de empezar una nueva vida. Así, Kenji decide irse a vivir junto a Yuri y un huerfano chino del que ha decidido también cuidar a la casa de su madre y entrar a trabajar en la empresa familiar, aunque no puede dejar de sentir una creciente animaversión hacia ella y deseos de vengarse por el hecho de haberle abandonado en su dia.



Fin de la trilogía y única rodada a propósito desde ese concepto, como ya comenté al principio. De hecho, hay que señalar que el papel de Aoi Miyazaki toma aquí un tono secundario y de conexión con Eureka, siendo Sad Vacation directamente la segunda parte de Helpless.

Quizás sea la mas fallida de las tres (no se me confundan, que de mala película no tiene nada), combinando grandiosos momentos, sobre todo en los que respecta a la lucha psicológica y la tensión entre madre en hijo, con otros mas complacientes y menos logrados, algo que suele ser habitual en muchas películas de este director. Incluso su papel como fin de la historia resulta un poco confusa, con algunos detalles que en vez de aclarar emborronan la historia. Curioso me resulta que aun siendo continuación de Helpless, remite mucho más a Eureka, ya que el motivo principal que mueve a la nueva tragedia en este caso es el trauma acumulado en el personaje de Kenji, trauma que termina por explotar por la presencia de una madre que se niega a ver como salvadora sino como causa. También es facil observar unos cambio en el estilo de dirección que le da a ésta un concepto mas "standard", con menos intencionalidad en lo novedoso y en expresar claves del argumento mediante una estética determinada, algo fundamental en Eureka, por ejemplo.

Y así llego al final del repaso a esta saga, que mas que nada me ha servido para hablar e introducir a uno de los directores mas interesante de estas dos últimas décadas, y por medio de tres películas que sean posiblemente una de las mejores formas de introducirse en su cine.

Como siempre, ha sido un placer